lunes, 30 de mayo de 2011

El suave laberinto de mi razón*


Laberinto.


Recobecos de la razón te alejan de tu alma.
Tienen principios, están desglosados y mandan en tu cabeza.
Es lo que se llama ser racional. Tú lo eres.
Hoy me siento optimista y eso no me importa. Porque en un segundo plano yo también lo soy.

Ahora comienzo a caminar y me cruzo contigo.
Tú ya sabes que mañana no.

¿Por qué seguir andando entonces?
¿Por qué pararse y mirar arriba?
¿Por qué sentir o por qué no sentirlo?


En fin...

Pd.1 Porque todas las sensaciones, las que nos hacen sentir bien y las que nos hacen sentir mal produzcan emociones, y yo me atreva a escribirlas aquí cuando ya han desaparecido y sean, tan sólo, una sonrisa en mi boca.

Pd.2: Porque cuando me complico la vida interior de mi cabeza, me doy cuenta de lo sencilla y facil podría llegar a ser... y entonces no sé si es bueno ser cuadrado en la frente o círculo en el estomago.

Pd3: Sea lo que sea... camino y sigo andando. Entonces me cruzo contigo y me gusta.

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